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jueves, 6 de noviembre de 2014

Encuentro con… Lorenzo Milá

Uno de mis destinos más habituales fuera de España por trabajo es Italia, concretamente Roma. Y si sigo concretando, el más habitual es el Estado más pequeño del mundo, El Vaticano. Hace poco me tocó realizar un reportaje sobre el Sínodo de la Familia que convocó el Papa Francisco. Esta vez frecuenté la mítica sala Stampa, lugar desde el cual la Santa Sede organiza ruedas de prensa. Allí coincidí con el periodista y presentador Lorenzo Milá.
Con el periodista Lorenzo Milá

He de decir que me resultó muy simpático. En un descanso, después de un encuentro con periodistas, hablé un rato con él. Parecía que me conocía desde hacía varios años. De conversación fácil y cercana. Me contó que llevaba unos dos meses como corresponsal en Roma. Llegó desde Washington, capital de los Estados Unidos de América, desde donde ejercía la misma labor profesional que ahora desempeña en nuestro país vecino. Podría deducir, por sus palabras, que le gustaba más su vida al otro lado del Atlántico. Pero el trabajo, a veces, tiene sus inconvenientes. Finalizamos la conversación con una recomendación culinaria que me vino de lujo. Eran las 14.30. Un restaurante llamado mosquito (en español). Y acertó. 

Lorenzo Milá y Pedro Estepa

viernes, 1 de agosto de 2014

Encuentro con... Pasquall Maragall


Pasquall Maragall, expresidente de la Generalitat de Cataluña, y Pedro Estepa
Esta es la última imagen que recuerdo del expresidente de la Generalitat de Cataluña. Un hombre tranquilo, de mirada perdida y, me atrevería a decir que casi, aturdido ante la gente que le rodeaba en ese acto (periodistas, personas que querían saludarle, amigos, etc.). En uno de mis viajes a Barcelona por trabajo, coincidí con Pasquall Maragall en el Cercle d'Economia. Tuve la ocasión de charlar con él unos minutos.
Por aquel entonces, desde la Plataforma de Nuevos Realizadores, asociación de cineastas a la que pertenezco, nos encontrábamos inmersos en la organización del Festival de Cine de Madrid-PNR. Ese año queríamos incluir una sección de cine dedicada a los enfermos de alzheimer. Y tanteé la posibilidad de colaborar con la fundación que Pasquall Maragall preside y que lleva su nombre.

Él me escuchó. Le pareció muy interesante. Y mientras le explicaba nuestro proyecto mi mente pensaba en las imágenes del documental Bicicleta, cuchara, manzana. Una película del director Carles Bosch que nos narra el duro golpe que supuso para él y su familia la noticia del diagnóstico de esta enfermedad. Una persona cercana y atenta.
Pero quizá su mente, sus recuerdos y esfuerzos ya no estaban en la política, ni en las trifulcas que de ella se derivan, sino con su familia y gente más cercana. Quizá mis palabras estaban vacías de contenido y significado desde el momento en que las pronuncié y Maragall las escuchó efímeramente. Quizá sus pensamientos eran de otra época y mucho más felices. No lo sé. Yo solo recuerdo esta imagen.


Pedro Estepa Menéndez y Pasquall Maragall

miércoles, 30 de abril de 2014

Encuentro con… Juanma López Iturriaga

Juanma López Iturriaga, exjugador de baloncesto, y Pedro Estepa Menéndez


Mi primera impresión: estar ante un gigante. Me saludó estrechándome la mano. Un apretón que me envolvió rápidamente la extremidad derecha. Me hizo pensar en los miles de lanzamientos que habría hecho a lo largo de su carrera deportiva. Como nos citamos para entrevistarle le monté un set: un banquillo en mitad de una cancha y balones de baloncesto. Creo que era apropiado. Y fue allí donde me habló de su vida personal y profesional. Un bilbaíno “con carácter” que se fue suavizando al salir de su tierra. Un tío simpático, cercano y campechano.




Pedro Estepa Menéndez y Juanma López Iturriaga

viernes, 21 de marzo de 2014

Encuentro con… Santiago Carrillo

Santiago Carrillo, político, y Pedro Estepa Menéndez


Se acercó despacio, apoyado en un bastón, con cara sonriente y se  sentó a mi lado. A pesar de encontrarnos tan próximos en el mismo espacio nos separaban unas cuantas generaciones. Fue en el Círculo de Lectores de Madrid durante la presentación de un libro al que acudí para comprender uno de los fenómenos más sorprendentes (pero también más esperados) de las últimas décadas, el movimiento ciudadano 15M. Sin duda, este hecho despertó conciencias en políticos, incluso en la propia sociedad que parecía dormida hasta entonces. Y sí, desde ese momento, el pueblo está actuando como contrapoder de los poderes fácticos. Es más, los ciudadanos estamos defendiendo un espacio propio que es nuestro, en contra de determinadas acciones que implementa el poder democrático establecido y guiadas por intereses económicos, que se suponían estaban encaminadas a buscar el bien común.

Sea como fuere, Santiago Carrillo se sentó a mi lado. Por momentos creí tener a mi derecha un viejo libro de historia. De estos ejemplares pesados con cubiertas y lomo de cuero desgastado por el paso del tiempo. Recordados por algunos como un asesino, un traidor, un rojo y por otros como un gran dirigente, excelente persona y capaz de conducir (entre otros) a nuestro país hacia la democracia. Pareceres diametralmente opuestos para definir a una misma persona. Curioso. Y así somos: o blanco o negro. No creo que sea lo que haga falta en estos tiempos, sino todo lo contrario. Es necesario buscar puntos en común entre las distintas posiciones para acercarnos los unos a los otros, comprendernos y convivir armoniosamente. Y todo ello, exponiendo de forma clara cuáles son las líneas a seguir en la defensa de los derechos y obligaciones de cada ser humano.


Cuando finalizó el acto se despidió y salió por la misma puerta por la que entró. Sus pasos, lentos pero firmes, se perdieron en el horizonte y desapareció. Ahora no sabemos donde está pero su recuerdo siempre quedará reflejado en las hojas de los libros de historia.



martes, 3 de diciembre de 2013

Encuentro con... Susana de la Sierra


Gonzalo Salazar-Simpson, director de la ECAM; Susana de la Sierra, directora general del ICAA y Pedro Estepa


En esta fotografía tengo el placer de estar acompañado de la Directora General del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), Susana de la Sierra y del director de la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de Madrid (ECAM), Gonzalo Salazar-Simpson. Un encuentro acordado, con motivo de la gala de clausura de la 21ª edición del Festival de Cine de Madrid-PNR, al que la Plataforma de Nuevos Realizadores (PNR) les invitó. Acudieron gustosamente. En ese momento presidía esta asociación a la que tanto cariño tengo.

Fue una tarde de reconocimiento al cine independiente, a los creadores, al público; un acto de apoyo al cine y, por ende, a la cultura. Durante ese periodo, todos los socios de la PNR trabajamos con gran esfuerzo para sacar adelante esta asociación, que en 2014 cumple veinticinco años.

También fue un acto de reivindicación y de defensa. Se puede comprobar en el discurso que pronuncié aquella noche. Mi intención no consistía en lanzar unas críticas vacías de contenido, sino un grito de ayuda a las instituciones que, por ejemplo, Susana de la Sierra dirigía en aquel momento y que sigue haciendo. Aquel año nos anunciaron que no nos concederían subvención alguna para la organización del festival por parte del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte; ayudas que el ICAA era y es responsable de asignar. De la Sierra conoció de primera mano y de primera fila (ya que se encontraba sentada frente a mí, escuchando atentamente, en una de las salas de los cines Callao de Madrid) lo que pensaba sobre la situación del cine actual. Al acabar la gala se acercó a mí. Mantuvimos una reunión improvisada. Al finalizar, agradecí sus palabras y su interés en colaborar en el futuro.

Pincha aquí para ver el discurso

Con el paso del tiempo lo ha demostrado. Nos ha escuchado sin cortapisas; siempre ha estado disponible para cualquier consulta; nos ha invitado a encuentros relacionados con la materia, etc. Y así, un día me llegó un correo electrónico suyo para invitarnos a las reuniones de la Comisión Mixta de financiación de la cinematografía española y elaborar un borrador para alcanzar un acuerdo en el futuro sobre la materia. Mis compañeros de la PNR continuaron con esas reuniones.

Pero las buenas intenciones y acciones de Susana de la Sierra no han podido con la ineficaz gestión (hasta la actualidad) de los máximos responsables de Cultura para resolver un problema que se extiende en el tiempo. Y ya es conocido por los ciudadanos la multitud de cines que han echado el cierre; la parálisis, en un principio, de la producción cinematográfica y, posteriormente, del sector de la distribución y exhibición por no citar la pérdida de empleo que supone esta situación que se enquista cada vez más.

En el Anuario de Estadísticas Culturales 2013, elaborado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte hemos conocido que la aportación de las actividades culturales al Producto Interior Bruto (PIB) español ronda el 3%. Concretamente, el cine ocupa un lugar importante. Una cifra nada desdeñable que el Gobierno debería valorar muy positivamente.

Hablo de datos económicos ya que, al parecer, es lo que preocupa a los dirigentes y es el lenguaje que más utilizan, pero es patente la importancia de la cultura en cualquier sociedad desde el punto de vista de la formación, sociología, desarrollo, etc.

Hoy conozco que el Grupo Parlamentario Socialista en el Congreso de los Diputados ha solicitado la comparecencia de la Directora General del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales para que informe de los planes del Gobierno con el sector audiovisual.

Sin duda, es una situación difícil de resolver, pero es importante que entre el Gobierno y el sector cinematográfico haya voluntad de arreglar y de solucionar. Hay que alcanzar acuerdos, jugar sin desventaja en el mismo tablero, con idénticas herramientas que la otra parte para negociar en condiciones de igualdad.

Suerte a todos, por el bien del cine.


Pedro Estepa Menéndez y Susana de la Sierra